Las revistas culturales en los nuevos 21 puntos por la defensa del derecho a la comunicación

La Asociación de Revistas Culturales Independientes de Argentina (AReCIA) participó del Congreso de la Coalición por una Comunicación Democrática en el que se presentaron los nuevos 21 puntos por el derecho a la comunicación. Los representantes de AReCIA debatieron y realizaron aportes para que queden reflejados los reclamos de los editor@s independientes y autogestivos en la lucha por la democratización de la prensa gráfica en general y las revistas culturales, en particular.

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    “Valoramos los 21 puntos para la defensa y la profundización de lo conseguido con la ley de servicios de comunicación audiovisual y su ampliación hacia la democratización de la prensa gráfica, un sector que nunca dejó de sufrir las prácticas concentracionales que la ley modificada por los DNU intentó evitar”, indicó el presidente de AReCIA, Nahuel Lag, y ejemplificó: “Las revistas culturales seguimos siendo víctimas de la concentración en las dos puntas de la cadena de producción. En el acceso al papel, con Papel Prensa como máxima expresión, ya que su posición dominante permitió llevar los precios a niveles irrisorios y es el causante principal del cierre de muchas revistas, menos voces, según registramos en el último censo de la asociación; mientras que la distribución continúa regida por un decreto de 2000, nosotros sabemos el daño que puede hacer un decreto. Ese decreto, firmado por la entonces ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, deja la distribución liberada al mercado. “La situación que sufren las revistas al igual que las creada por los DNU en materia audiovisual van en contra de los estándares internacionales de derechos humanos. Por eso desde AReCIA estamos aquí para defender lo alcanzado para (la comunicación comunitaria) e ir por más”.

    «Los nuevos 21 puntos no sólo son en defensa de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ni significa enterrar en la historia los anteriores, pero amplían el debate: de esta declaración pueden surgir no una sola ley sino muchas. Por eso, celebramos la inclusión de la gráfica y sus reclamos por el acceso al papel y la problemática de la distribución», destacó Daniel Badenes, vicepresidente de AReCIA, quien luego señaló que el sector está dispuesto a discutir con el gobierno nacional una ley que regule las pautas publicitarias y celebró la renovación de la Coalición por una Comunicación Democrática «para que no nos gobiernen las corporaciones».

    Patricio Enciso Riveros, presidente de la Cooperativa de Trabajo para la Comunicación Social —responsable de FM En Tránsito y revista Güarnin!— intervino en el Congreso para repasar la presentación del amparo que la cooperativa presentó contra el DNU del gobierno nacional que derogó, entre otros, los artículos antimonopólicos de la Ley de Medios; y también destacó «la necesidad de una ley que fomente las revistas culturales para alcanzar una comunicación democrática, fundamental para una democracia plena»

    21 PUNTOS POR EL DERECHO A LA COMUNICACIÓN

    «Las organizaciones que integramos la Coalición por una Comunicación Democrática reafirmamos los principios que formaron la Iniciativa Ciudadana de 2004, rechazamos lo actuado por el Gobierno nacional, reclamamos la plena vigencia y aplicación de las leyes votadas democráticamente y presentamos este documento de 21 puntos que amplía el horizonte de nuestros debates y propuestas para una comunicación democrática en todos los medios, formatos y plataformas», sostiene el documento acordado en el Congreso Nacional de la Coalición por una Comunicación Democrática.

    En su primer punto, la plataforma destaca la ampliación del horizonte comunicacional y destaca: «La comunicación es un derecho humano que incluye todos los soportes y plataformas».

    En el segundo punto de la declaración respaldad por un centenar de organizaciones sociales, de comunicación, sindicales, universitarias, políticas y artísticas, reconoce: «No alcanza con reglas de defensa de la competencia: la comunicación es un bien social -no privativa de empresas, medios o periodistas- y debe garantizarse una distribución adecuada de facilidades, recursos e infraestructura esenciales (frecuencias radioeléctricas, papel y otros insumos básicos, mecanismos de distribución de las publicaciones impresas y contenidos, acceso a redes)».

    En tanto, el punto 4 exige la «reserva y sostenibilidad de la comunicación social», contemplando el espíritu de los objetivos del sector de revistas culturales. «Deben proponerse políticas públicas dirigidas a la sostenibilidad de las organizaciones de la comunicación –comunitarias, cooperativas, de gestión privada sin fines de lucro, de pueblos originarios y de las pequeñas y medianas empresas de arraigo local- que vinculen la producción de contenidos con pantallas, antenas y medios gráficos». Y agrega: «Se deben sostener políticas de asignación de recursos con sentido social y federal, mediante la aplicación de asignaciones como las previstas por el Fondo de Servicio Universal y el Fondo de Fomento Concursable (FOMECA) y políticas de fomento a la industria gráfica de revistas culturales» .

    También en el punto 5 se defiende «el acceso a facilidades esenciales para la comunicación, incluido el soporte gráfico, debe ser considerado de interés público». Mientras que el punto 8 concentra un reclamo común de todo el sector de comunicación comunitaria y autogestiva: «Distribución justa de la publicidad privada y pública».

    Además, en el punto 19 se agrega a «los lectores» en los principios sobre el Derecho del Público y los Usuarios, mientras que en el punto 20 se reclama el fomento a la «producción y el trabajo digno».